La memoria de las cosas: Cuentos

LAS COSAS TIENEN MEMORIA, las cosas no olvidan lo sucedido ni antes ni después de los hechos. Los personajes de los once relatos que se recogen en este volumen tienen una estrecha relación con las cosas que los rodean, cada objeto o circunstancia es un personaje que a través de las huellas del tiempo, tiene algo que contar. Cualquiera de los personajes podría decir como Borges en alguno de sus relatos: «… ahora yo busco esa memoria y la miro y pienso que era falsa…» 
La memoria nos puede engañar si queremos recordar la imagen de nuestro rostro reflejado en un espejo, o la sensación de abandono de una habitación empolvada. El pánico del hombre moribundo que descubre que no existe o aquel loro que a pesar de no ser cosa lo repite todo. El maniquí que abandona su vitrina de exhibición para encontrar al amor de su juventud o aquel hombre que descubre un secreto y pierde su vida. También el caso del hombre que huye por su falta de lealtad a la amistad o la manzana que cambia la vida de una mujer y su hijo. El silencio como una cosa que tiene memoria, o la inseguridad en el matrimonio. La borrachera como cosa que trae malos recuerdos o la muerte que no se puede evitar, pero sí recordar y la carreta de madera que hace feliz a un niño. 

Las cosas tienen memoria o sino porque no echa un vistazo.

Lanzamiento Nuevo Libro

Versos para una mujer solitaria

Despedida

Libro en verso dedicado a la amistad, a esa misteriosa cualidad de los seres humanos de relacionarse con los otros.

Despedida

A partir de hoy

me despido.

Los recuerdos

morirán en el olvido.

Todos los conocidos

siguen sus propios caminos.

Yo sigo el mío.

Que la palabra adiós

no desaparezca

del aire que nos separa.

Con este libro

me despido

de todos mis amigos,

que en el pasado

han vivido.

Nueva publicación

Piel habitada de recuerdos

¿Acaso he de morir para dejar de amarte?

Primera edición abril 18 de 2019

A mi Negra que no es negra

LA PIEL NO ES AJENA A LOS RECUERDOS, como lo podemos comprobar en este libro, que a la vez es una declaración de amor en verso. Un libro dedicado a la mujer que se ha convertido en el gran amor de la vida, a la esposa fiel y cariñosa, a la mujer leal y comprometida, a la amiga desinteresada y compañera de viaje.

También en este libro nos encontramos con una alegoría a las relaciones de pareja y cómo después de idas y venires se puede encontrar un equilibrio, fundamentado en el amor y la amistad.

Un libro que es un canto y una celebración por la vida, a la constancia y al amor.

«Cuando nuestros caminos se unieron todos pensaron que era una locura, nos presagiaban pocos meses de alegría y con lágrimas una rápida ruptura […] hoy miramos hacia atrás […] Nada ha sido fácil con nuestro amor, lo construido hasta hoy sobre lágrimas y dolor hace que se nos hinche el corazón, al saber de que no somos dos, sino, uno que se ha negado, siendo complemento para que el otro pueda ser…»

autoreseditores.com

En la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2019

Doce días de feria inolvidables para los Autores Editores, quienes se autopublican y están por fuera de la estructura tradicional de la distribución y divulgación del libro, que se encuentra monopolizada por un gigante que también ofrece el servicio de autopublicación, pues, reconocen en este nuevo paradigma editorial una veta inagotable, como lo dicen diferentes estadísticas a nivel mundial (este fenómeno de la autopublicación) a aumentado en el último año cerca del 400%. La cámara colombiana del libro también promociona esta nueva modalidad y a través de una selección presenta nuevas propuestas. Este año la plataforma de autopublicación autoreseditores.com con alianza de Editorial Magisterio abrieron el espacio para que los Autores Editores promocionen sus creaciones literarias, es así que 16 autores, que no forman parte de la cadena de distribución y divulgación del libro hicieron parte de 32 Feria Internacional del Libro de Bogotá – FiLBo 2019.

Firmando el primer libro en la FiLBo 2019
Marcela, Jesús

Una experiencia inolvidable en lo personal y para mis amigos y amigas de Taller 8

Un sentimiento de no lo puedo creer me acompañó en mi primer día de feria del libro en la ciudad de Bogotá. La cita acostumbrada de cada mes con los integrantes del Taller 8, grupo de lectura y escritura, se cumplió como siempre. A las diez de la mañana estábamos citados en la entrada principal de Corferias, conocida como la entrada del arco.

Ester, Oliva, Marcela, Pablo y Sofía (nieta de Ester y Pablo) me esperaban con una amplia sonrisa y un entusiasmo que no cabía entre la ropa. Ingresamos a aquel mundo del libro que se da cita cada año para celebrar la libertad del lector y donde cientos de escritores entre invitados y no invitados, se encuentran con sus lectores que ávidos de conocer de primera mano las diferentes historias plasmadas en los libros, hacen larguísimas colas para ingresar a los diferentes auditorios y salas de encuentro, mientras que miles de lectores recorrer los diferentes pabellones en busca de aquel libro que, también los está buscando.

Un brindis por nuestro primer libro en la FiLBo 2019
Integrantes de Taller 8
Jesús, Oliva, Marcela, Pablo y Ester
Imagen Sofía
Nos hicieron falta Hugo, Bernardo y Alexander
Firma de mi primer libro en compañía de los integrantes de Taller 8
Marcela, Jesús, Pablo, Sofía y Ester
Imagen Oliva

Un escritor está rodeado por lo general por sus amigos y su familia (mientras llegan los lectores). El libro no existe mientras no sea abierto por un lector, en aquel mágico instante el libro tiene vida, porque comienza una interacción con su lector y el lector con el libro.

La familia siempre al lado

Una grata sorpresa el encuentro con mi vecina y amiga de infancia, después de muchos años nos volvimos a encontrar.
Nelly (de pie) y su hija Marcela
Con el apoyo de la familia
Laurita, su esposo Andrés y mi nieta María Paula
El apoyo incondicional de los seres queridos
Mi hijo Daniel, mi esposa María E, mi hermana Blanca, mi sobrina Laura y su hija María Paula

Mi gratitud para mi familia, mis amigos, conocidos y estudiantes que se acercaron al Pabellón 3 de Corferias, entre el 24 de abril y el 6 de mayo.

A través de la plataforma de Autores Editores he venido autopublicando mis libros. CUENTOS 1983 – 2016 es uno de ellos.

En la FilBo 2019

Cuentos 1983 – 2016

LA LLEGADA A LA ESCRITURA de Jesús Rodríguez después de coqueteos e intentos fallidos ha sido a través del gusto y el placer de leer y escribir, sin ningún tipo de pretensión (sólo contar historias). El acto de escribir como medio de comunicación y goce estético lo acerca al mundo que le ha tocado vivir, desde diferentes perspectivas, en especial cuando el mundo hay que verlo desde la periferia, alejado de los centros de control y de las pequeñas élites que deciden por la mayoría; por eso considera que el arte desde cualquiera de sus manifestaciones tiene la tarea de contar las diferentes versiones de la realidad.
Con este volumen el autor presenta todos los cuentos que ha escrito desde 1983 hasta 2016. En él se condensa una evolución a través de la escritura del cuento. En su mayoría son relatos cortos o breves. En este género ha encontrado el medio de expresión que más se le facilita para transmitir a través de ficciones las verdades que la realidad le muestra. 
Dice el escritor: «Son 33 años de escritos condensados en éste libro, lo que no quiere decir: que en todos esos años me haya dedicado de exclusivo a escribir, no; no ha sido así. He escrito en diferentes épocas de mi vida, pero en los últimos 18 años he dedicado mayor parte de mi tiempo a estudiar, leer y a escribir con alguna intención, en especial, aquella de comunicarme a través de la palabra escrita.»

https://www.autoreseditores.com/libro/5797/jesus-rodriguez/cuentos.html

Un día sin ti

 

«¡Pues bien! Yo necesito

decirte que te adoro,

decirte que te quiero

con todo el corazón…»

Manuel Acuña (México)

Nocturno (A Rosario)

Un día sin ti:


Una eternidad congelada en el reloj.

Horas infinitas extraviadas en el cosmos.

Tu imagen borrosa se difumina con el paso de las horas.

Las rosas rojas lloran en mi corazón de espinas.

El jardín de mi casa se marchita en tristeza.

La luna pierde su luz brillante, es una piedra negra.

El sol, oculto tras nubes grises, llora desolado.

Los árboles que ayer fueron verdes, hoy son fantasmas.

El camino a tu casa se desvanece, desaparece.

Las palomas mensajeras, regresan con los mensajes.

El agua transparente pierde su color, sin olor.

Las nubes grises del mediodía comienzan a llorar.

Las hojas que ayer eran esmeraldas, hoy no están.

Las montañas parecen más lejanas y pequeñas.

Las horas de sesenta minutos parecen de mil minutos.

El día se hace tan lento y gris, que no termina.


Un día sin ti:

Para mi es una eternidad.

¿A qué hora mis ojos te volverán a ver?

Así, tus ojos no me vean.


Anhelo el instante:

En que tu olor erice mi piel.


Aquel instante:

En el que vuelva a ver tu imagen de venus

y mi cuerpo se estremezca de emoción.


Ese instante:

En que regresas a mi vida,

aunque, para tus ojos invisible sea.

Jesús Rodríguez

Bogotá, D.C. febrero 11 de 2019

ESTRELLAS QUE EMERGEN DE TUS MANOS

A María E

Noche oscura que huye de la luz
arropa de estrellas a los corazones
solitarios, que lloran un mar de soledad.

Sollozos que se repiten en eco lejano
de norte a sur, de sur a norte;
de abajo a arriba, de arriba a abajo
por la columna vertebral de la américa del sur.

Tú en el Buenos Aires querido
yo en la Bogotá olvidada;
los suspiros viajan como el viento
atravesando la selva y sus ríos,
en una infinita repetición entre ciudades.

En esta noche lejana
mis ojos se sorprenden
de las estrellas que emergen de tus manos,
ellas nacen como brotes de esperanza
que iluminan mi habitación taciturna.

Mis lagrimas inundan de olvido las horas
que en cuenta regresiva añoran tu regreso;
tirado en mi cama desaparezco, soy olvido.

El sol vestido de luna se oculta en la noche.
Tirado en mi cama desaparezco, duermo;
mientras de tus manos, las estrellas emergen.

La luna se viste de sol
cubriendo de dorado la américa del sur.

JR
Octubre 03 de 2018

PIEL AUSENTE

A María E

Piel habitada de recuerdos, de respiración y sudor.
Manos de las que brotan la sabia de la imaginación,
en ellas los recuerdos respiran de nostalgia,
en ellas la piel llora, la piel ausente, distante.

Piel que se niega a olvidar la piel amada, la misma piel;
los recuerdos nacen de ella como brotes de nuevas ramas,
como árbol centenario que se opone a morir en la sequía,
así es la piel de los recuerdos que cubren los huesos del ayer.

Piel cubierta de recuerdos que se confunden entre sueños,
sueños que son piel cubiertos de recuerdos, de nostalgias,
recuerdos que se niegan a morir en presencia de la ausencia,
ausencia que a pesar de la distancia no muere en la piel.

Piel ausente en la distancia que separa las manos,
manos que no se tocan pero que no se olvidan,
aunque exista un millón de kilómetros de distancia
entre tus manos y mis manos privadas de tu piel.

Piel con memoria que no olvida al ser amado,
ella habitante de la ausencia se cobija de estrellas;
estrellas que visten de noche a la américa nocturna,
de tu piel brota una luna llena, ausente de mi cielo.

JR
Octubre 1° de 2018

 

UNA NOCHE EN TU MIRADA

A María E

Separados por la distancia infinita de los Andes,
miro en la lejanía y no te veo, ausente estás. Allá.
Te busco en la imagen deformada de mis sueños,
—por más que lo intento— no te veo María mía.
Ausente estás.

Viajas como el polen en el pico del colibrí mensajero,
sembrando de flores la primavera del sur, llevando alegría
donde parece que la tristeza quisiera gobernar, allí estás,
con tu sonrisa de rosas, viviendo en la piel
que habita en mis manos.

La noche anidada por un cosmos de estrellas, vive en tu mirada,
mientras tu cuerpo, que flota en la noche fría de la américa del sur,
se baña en lágrimas de ausencias, que como llovizna caen del cielo,
mientras tu cuerpo
cruza la cordillera sin piel, con sus venas abiertas y sangrantes.

Me entrego a la ausencia de tu cuerpo, de tu ser,
a la distancia infinita que esta noche de lluvia nos separa,
arranco de mi piel los recuerdos que aún viven en la memoria,
te busco en la lejanía y no te veo, ausente estás.
Allá.

JR
Septiembre 1° de 2018