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✨ Anafabiola | Autora y Editora Independiente
Soy docente en educación artística, dibujante y escritora apasionada por la creación y la autoedición. Desarrollo y publico mis propios proyectos, construyendo catálogos que nacen desde la autonomía creativa y el compromiso con la expresión artística.
Aquí comparto procesos, obras y publicaciones que buscan inspirar, dialogar y dar visibilidad a la producción independiente
Con la edición y publicación de este libro expongo al mundo mi historia como mujer transgénero, la cual, está contada a través de imágenes, fotografías, selfis, palabras y textos. Usando como pretexto la autofoto y autorretrato, abandono las sombras donde he pasado oculta la mayor parte de mi vida, llevando sobre mis hombros la carga de la enfermedad y el pecado por travestirme y sentirme siempre mujer en el cuerpo de un hombre.
«Este tránsito está narrado con honestidad de proceso. No romantiza: muestra ensayo y error, hormonas y esperas, desajustes de mirada, deserciones del deseo, reparaciones posibles. Tampoco patologiza: desplaza el foco del “diagnóstico” a la experiencia, del rótulo al relato. Cuando aparecen voces institucionales, no es para que dicten sentencia, sino para que se midan con la carne de la vida. Y cuando aparece la fe —en sus contradicciones—, no es para rendir cuentas, sino para recordar que toda tradición se vuelve humana cuando pasa por la biografía.»
El pasado sábado 26 de junio se realizó el lanzamiento de la primera novela de Jesús Rodríguez: En la jaula del olvido

«ELLA ES UNA MUJER QUE DECIDE PERDER su libertad por amor a sus hijos, después de años encerrada en sí misma y agobiada por la violencia, el maltrato y el temor, aprovecha sus últimos años de vida para vivir su libertad».
AQUÍ MÁS INFO:
https://www.autoreseditores.com/libro/15604/jesus-rodriguez-torres/en-la-jaula-del-olvido.html
«Historia vigente, real, sincera, y de fácil identificación por parte del lector por la realidad del país en el que vivimos. Hace énfasis en la mujer, así que podría ser de interés de un número significativo de personas que podrían sentirse identificadas, acompañadas, animadas, reconocidas a través del libro.»
Marcela Gómez
Poesía, voz de la espiritualidad. Papel blanco donde se graba la vida. Humanidad vestida de palabra, a través de ella nombramos las cosas. Otro significado damos a la libertad. La poesía nos libera de cadenas. Las palabras abren camino, muestran el sentido. En búsqueda de la frontera del silencio en los límites del yo desnudo, solitario, de la totalidad, de la vida, del amor, —aunque nunca se halle. La poesía se convierte en bálsamo, catarsis que inunda al corazón en plenitud. Poesía, no da respuesta a la incertidumbre en que se ha convertido la vida, transforma el misterio en preguntas. Renombrar el mundo con significados, imaginación, ritmo, música y canciones. Liberar del espejismo, la casa agitada en que hemos convertido la palabra. Renacer de versos de trascendencia universal. Alma del poeta que nocturno escribe, sonreirá.

El silencio de la cueva
“En las paredes de esta cueva pinto el venado…” José Emilio Pacheco, Prehistoria
En ella —me encuentro, refugio de mi cuerpo. En ella me pierdo, un mundo de fantasmas. Cubierto por un manto de estrellas sin luz, escribo en un cuaderno un canto —puede ser. Refugio de mis penas, oculto al mundo, es el único lugar: ahí, es libre mi mente. En ella —me reconcilio con las sombras del pasado.

Viejo lápiz amarillo No recuerdo el día el que llegaste a mis manos —de eso—, hace algún tiempo. Tu mina de grafito ha dibujado cientos de letras, muchas de ellas, se han borrado. No sé en qué momento te fuiste haciendo chico. Mis dientes como tatuajes han marcado tu piel amarilla, sin piedad te mordí, desfiguré tu cuerpo de madera —en esos momentos olvidados de ansiedad—. Acabé sin piedad tu hermoso sombrero rojo y tu cuello de metal desfigurado está. Bailaste entre mis dedos, viajaste colgado de mi oreja. En algún momento te amé con intensidad. Te digo adiós— te arrojo al bote de basura sin ninguna consideración. Sobre la mesa —espera… un nuevo lápiz amarillo.

El escorpión del loco ODA A RENÉ HIGUITA Arquero de la selección de balompié de Colombia, sus jugadas de locura nos hicieron felices y desgraciados. Higuita ––fuera del arco–– sigiloso, vigilante, loco. Miró venir la pelota. Minuto veintiuno de la primera parte. Partido de fútbol amistoso entre Inglaterra y Colombia. Una pelota que parecía inofensiva, él, se ubicó en posición de guardia. Seis de septiembre del noventa y cinco. Retrocedió unos pasos y sin perder la pelota de vista, su cuerpo empezó a estirarse, en el aire se arqueó desafiante, como imitando al salvaje alacrán que levanta su temible cola para defenderse del ataque mortal. Dejó pasar el balón por encima de su cuerpo para recibirlo con su poderoso aguijón: Los taches de la suela de sus sagrados guayos. Así despejó la pelota ante el estupor de los jugadores y la algarabía furiosa del público. Se levantó impávido percatándose de su locura: Acababa de hacer “El Escorpión”. Una de las jugadas de fútbol más hermosas de la historia. Jugada que jamás se olvidará, como al espectacular “loco Higuita”.
Nota: Oda basada en un artículo del Periódico El Tiempo Digital Por Pablo Romero, 05 de septiembre 2015

“Una noche de luna mi alma te ofrece.” Federico García Lorca, Balada de un día de julio
El sol se viste de luna, con ella, la noche eterna —llega. Azul profundo viste tu cuerpo. Tu cuerpo desnudo se cubre de noche, vestida de estrellas desapareces como sombra. Oscuridad sublime rayo de luna. Un fantasma eres tú. Te veo en la oscuridad, no te puedo tocar. Mis manos corren tras de ti. Tras de ti —mi corazón que sangra como una fuente. En esta noche de luna a la nostalgia canto un poema. Tu cabello como un río se me escapa entre los dedos; tu cabello como la noche un batallón salvaje de recuerdos. Azul profundo viste tu cuerpo. En tu mirada tímida se refleja toda la noche. Sentimientos ocultos en anonimato, tu pequeña sonrisa muere en la luna. Oscuridad sublime rayo de luna. Amor prohibido —eres un sueño en la tristeza de la noche. Tu imagen desnuda danza en mi mente. Me cubro con la piel del olvido. Cuando la luna se viste de sol desapareces al amanecer.
