La Virgen María me miro y yo sentí pena.
Mes: marzo 2017
¿Real?
Cerré el libro, medité un instante. Todo lo leído me pareció verdadero. ¿Era real? No me lo podía creer. La sensación del capítulo final del libro, fue como haber montado en la montaña rusa mas terrorífica de la tierra…
Avalancha
El río avanzó raudo, llevándose todo. Sólo dejó desolación, miseria y dolor. Atrás no quedó nada; adelante el río sigue avanzando con menos furia. Los de allá no saben nada de los de acá.
Ave
El avión despegó y un vacío sentí en el estómago, hace un instante estaba pegado al suelo, ahora flotando en el aire, etéreo y asustado. Abajo todo lo veo en miniatura, arriba no veo nada. El avión levitando, yo también.
Solo
El vaso se rompió. Nadie se enteró. El vaso roto sobre la mesa espera en silencio.
Abuela
Llegaron de prisa con la vista nublada. ¿Qué pasó? preguntó una anciana sentada sobre un pedazo de tronco de madera. Nada abuela, dijo una mujer adulta. Entonces: ¿Por qué esa cara de pánico? Preguntó la anciana con la mirada arrugada. Nada de qué preocuparse, contestó la mujer. Un grupo de mujeres lloran alrededor de la abuela.
La salida
La escalera se empinó más allá del cielo, el hombre se cubrió de temor, no quiso mirar. Las piernas le temblaron, se arrodilló como suplicando perdón; una sombra enorme lo cubrió, lo invadió de pánico. Se levantó y los miembros inferiores le pesaban como dos columnas de acero, caminó lentamente, no miró a hacia atrás. La escalera se esfumó en la distancia, espero a que el hombre tomará la decisión de subir, pues era la única salida.
Almanaque
Pedazo de papel pegado en la pared fría. No quiero mirar la fecha de hoy. El miedo gobierna mi estómago, palpitaciones aceleradas inflan mi pecho. No quiero saber que día es hoy. Un arrepentimiento extremo se apodera de mi conciencia; arropó mi cabeza con la cobija deshilachada y me oculto del mundo.
Luz Sagrada
La luz me inundo de cálidos y fríos. Los rayos de sol me abrazaron hasta el éxtasis, el Dios de todos los tiempos hizo presencia y mis rodillas tocaron el piso. Un ser superior que se manifiesta a través de la luz y en los pequeños detalles que sólo Antoni Gaudí pudo ver antes que nacieran mis abuelos. Nado plácido en la luz, me dejo llevar por sus plácidas ondas, me duermo con el susurro imperceptible de la voz de la Divinidad. Del nacimiento a la muerte del más grande y que vive en cada detalle de la Sagrada Familia. Sigue leyendo
Gol
El balón viajo por el aire como un proyectil, el arquero no se enteró en qué momento le hicieron el gol. Sintió el bullicio de los espectadores que cantaban y gritaban hasta desgarrar sus gargantas, sintió impotencia que le bajó de la cabeza a los pies; aún no se recupera de ese golpe mortal, cuando otro balón pateado con fuerza se le vino encima, se estiró lo más que pudo y sus dedos se doblaron hacia atrás, no pudo evitar el segundo gol. Todo se enmudeció a su alrededor. Las banderas y los hinchas festejan a lo lejos, sus compañeros de equipo le dan ánimo con golpes en el hombro. Él no siente nada. Queda un minuto para terminar el partido.