…
La toalla extendida
en la silla;
mojada de tanto llorar.
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La toalla extendida
en la silla;
mojada de tanto llorar.
…
Dos maniquíes
entrelazados en un beso
—apasionado—,
se pierden en la oscuridad
de la noche,
allí, son sorprendidos
por el amanecer.
…
Una camisa
desesperada,
llora desolada,
porque perdió
a su corbata.
…
Un zapato
camina solo
por la ciudad,
—al parecer—
está perdido.
…
Aviones cada minuto
pasan sobre mi cabeza,
se alejan de tierra
en busca del aire infinito.
Yo pegado al piso
como estatua milenaria,
habitado por palomas,
veo con nostalgia
a los aviones pasar,
siempre sobre mi cabeza.